jueves, 13 de agosto de 2015

Dulcebella y los cinco duendes


                                           
                             

Dibujo de Candela

Hace quince años había una chica a la cual la llamaron Dulcebella, le decían así porque tenía una dulce voz y su belleza  encantaba a todos.
Vivía en una casa muy alta pues esa casa estaba sobre un árbol. Se la había dejado su padre antes de morir.
Con su tía la había dejado su padre antes de morir. Su tía era mala, entonces le preguntaba a los ciudadanos del pueblo:
-¿Quién es la más fea?
Hechizados por su pregunta le contestaban.
- Es su sobrina, majestad.
Encerrados en una cueva no podían ver a Dulcebella. Un día ellos se escaparon y pudieron ver a Dulcebella. Al otro día la tía les preguntó de nuevo y la respuesta cambió:
-          Usted es la más fea, Dulcebella es la más bella.
La tía enfurecida mandó a un cazador a que la matara en un bote, pero el cazador enamorado de Dulcebella no la mató. La llevó a un bosque donde se encontraba una casa de madera en la cual vivían unos seis duendes que se llamaban Pepu, Dormilón, Estornudo, Enojón, Tontín y Tintín. Entró y vio que estaba todo limpio pero no había comida. Se acostó en una hamaca paraguaya. Cuando se despertó  por el ruido de un destornudo abrió los ojos y vio seis cabecitas asomando a la cama, ella les contó su historia mientras les cocinaba.
Les preguntó si se podía quedar y ellos le dijeron :
- Sí, como no, quédate con nosotros.
Mientras que ellos trabajaban ,Dulce , como la llamaban ellos, pasaba en el jardín . Un día cuando estaba sola apareció una vendedora de panchos la cual le dio a probar uno envenenado, ella lo mordió y cayó dulcemente al piso.
La tía se rió malvadamente.
Sintió chiflar a los duendes y se fue. Los duendes la encontraron tirada en el piso con un pedazo de pancho del que salían cosas extrañas. Tintín dijo:
- Es un pancho envenenado.
Pepu hizo un baúl de ramas y se pusieron a llorar. El cazador que estaba cortando leña sintió  que estaban llorando, fue y se encontró con Dulcebella en el baúl de ramas.  Fue, se agachó, la besó y por fin despertó. Ella  dijo:
-          Mi salvador
Vivieron los ocho felices en la casa del árbol. Ah, perdón, la reina hizo un gran pancho para quedar linda pero la verdad fue que quedó más fea que antes.
Y colorín colorado, este cuento se ha encantado.
Candela y Oriana

No hay comentarios:

Publicar un comentario