jueves, 13 de agosto de 2015

Blancaluna y los seis astronautas

Hace unos años había una bella robot muy moderna y linda cuyo nombre era Blancaluna. Ese nombre se lo habían puesto sus dos creadores que eran fans de los robots, ellos eran como sus padres,  le daban amor y la cuidaban muy bien. El nombre se lo pusieron porque era blanca como la Luna.
 Ella vivía en una hermosa y enorme nave espacial que estaba en el lugar más lindo del Universo, el lugar donde había más estrellas y galaxias. Su creadora murió un mes después de haber sido golpeada por un meteorito. El padre, creador de Blancaluna, se sentía solo con Blancaluna y decidió hacerse una esposa robot. Pasados los años la robot asesinó a su esposo y se quedó sola con Blancaluna, a la que le dijo que su padre se había ido a la Tierra, a su verdadero hogar.
A la madrastra de Blancaluna le gustaba preguntarle a los marcianos:
-          Marcianitos, marcianitos ¿cuál es la robot más hermosa del Universo?
Ellos sin haber conocido a Blancaluna le respondían:
-         Usted señora, usted es la única y más hermosa robot del Universo.
Pero sucedió algo, un día ellos vieron a Blancaluna, ese mismo día la madrastra volvió a preguntar:
-        Marcianitos, marcianitos ¿quién es la robot más hermosa del Universo?
Pero alto, paren el tiempo, la madrastra se asombró porque la respuesta cambió, ellos le respondieron:
-       Blancaluna, Blancaluna es la más hermosa robot del universo.
Ella se enojó y fue a buscar a otro creador de robots, le pidió que la desarmaran y le llevaran lo que se suponía que era el corazón de un robot. Pero él no lo hizo, desarmó uno de sus robots y llevó su corazón como prueba de haber cumplido su misión.
Blancaluna se escapó a otro planeta y encontró otra nave espacial, recorrió toda la nave hasta que vio un cuarto y decidió acostarse a leer un cuento, un rato después se durmió. Cuando se despertó se encontró con doce ojos que la miraban, ella les contó lo que había sucedido, ellos no sabían si dejarla quedarse en su nave, hasta que ella les hizo unos súper trajes y ellos le dijeron que la dejarían quedarse en su nave, pero con una condición, los tendría que ayudar con los trabajos de la nave.
Tiempo después los chismosos amigos marcianos de la madrastra de Blancaluna le dijeron que ella se encontraba en una nave espacial con seis astronautas.
La madrastra fingió ser una buena amiga de Blancaluna para que la dejaran entrar a la nave, pidió que la llevaran con Blancaluna y cuando la encontró le dio un líquido, ella lo tomó y cayó al piso, varias de sus piezas se cayeron y se desparramaron. Salió diciendo a gritos que ella sería la única robot hermosa. Los astronautas lloraron por Blancaluna, juntaron las piezas que quedaban de ella y las llevaron a un ingeniero para que con sus piezas la armaran nuevamente . Fue rearmada  y poco tiempo después la madrastra volvió a preguntar:
-       Marcianitos, marcianitos, quién es la más hermosa robot del universo.
         Ellos le respondieron:
- Blancaluna, Blancaluna sigue siendo la robot más hermosa del Universo.
Ella celosa decidió ponerse otra cara, la cual se la puso, pero quedó aún peor, ella se había puesto una cara de sapo.
Blancaluna decidió quedarse con sus amigos los astronautas, para ayudarles con los trabajos de la nave y también porque eran tan buenos amigos que no quería separarse.
Y colorín colorado, este cuento se ha cambiado.

Soledad y Yanina

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